Enviado por Administrador el Mié, 08/10/2008 - 16:18.
Bruno Soriano hace realidad el sueño del debut en Champions de un albañil que militaba en Primera Regional.
Si Bruno se presentara a la alcaldía de Artana barrería en las elecciones. Es sin duda su ciudadano más popular, pero no solo fuera de las fronteras de este coqueto pueblo de 2.000 habitantes. Paseando por esta localidad, el mediocentro del Villarreal es asediado a cada paso
por cada uno de sus vecinos. Todos quieren saber de él, cómo le va, por qué no juega tanto como a ellos les gustaría... Es profeta en su tierra y está orgulloso de que sea así: "Esta es mi casa, la gente con la que me crié, a la que quiero. Cuando veo que tengo una peña con 150 de mis amigos me parece increíble. Siempre veía la Champions en el bar con ellos y ahora.... Ahora es a él a quien miran.
Con solo 24 años ha alcanzado el cenit de un futbolista, jugando en la competición de clubs más importante del continente y, por qué no decirlo, del mundo: la Liga de Campeones. Lo hizo el pasado martes, en un estadio con más de 24.000 aficionados y con el club con el que ha crecido. Bruno "nunca" olvidará los 12 minutos que disputó contra el Celtic. "Se me va a quedar grabado como el ascenso del filial a Segunda B o mi debut en Primera, afirma.
EL BUEN OJO DE GARRIDO Una de las principales virtudes del mediocentro amarillo es la humildad. Es consciente de lo que cuesta llegar tan lejos: Con 17 años trabajaba como albañil y después en una cantera del pueblo. Cuando me llamaron del Villarreal vi que oportunidades así solo pasan una vez en la vida y no lo pensé". Los descubridores de Bruno fueron Juan Carlos Garrido y Chimo Badenes, que le recuperaron del Artana: "Estaba en Primera Regional y, aunque llevo jugando a fútbol prácticamente desde que nací, no creía que iba a conseguir estar donde estoy.
Aunque en la actualidad no está contando con tantos minutos como en la temporada anterior, Bruno Soriano entrena con la misma intensidad que siempre, la que le ha valido ser un jugador Champions.
Cuando voy a la Ciudad Deportiva lo hago con una sonrisa. Me gusta mi trabajo y voy a darlo todo para que el míster me ponga, confiesa. Su posición preferida es la de mediocentro, donde "siempre" ha jugado, pero reconoce que no le importa actuar de lateral izquierdo, donde Pellegrini le ha colocado en pretemporada y donde entrena habitualmente: Quiero tener minutos aunque sea de portero.
Sobre los objetivos del Submarino, el de Artana es más ambicioso que nunca: "Tenemos una plantilla impresionante. Al club le falta un título para ser grande y creo que la de ahora es una buena ocasión para lograrlo". Sobre sus compañeros, Bruno alucina literalmente con Cazorla: "Está en un momento impresionante, pero cuando jugábamos en el filial ya sabía que era un crack".
Fuente: El Periódico Mediterráneo.