História

Los primeros vestigios de población los encontramos en el mesolítico. Son útiles que se diferencian de los restos de otros lugares por ser una industria bastante tosca y con un gran porcentaje de materiales autóctonos, hacen pensar en una cultura mucho más arcaica por el aislamiento del valle.

El neolítico, el bronce, así como los íberos y los romanos también están representados por diversos restos encontrados, pero sobre todo fueron los árabes quienes dejaron una señal cultural más grande. Los poblados y restos de hierro localizados en la Solana, l'Artiga, montaña del Pinar, el Racó, Aigüesvives, la Marjaleta, Canals, etc., demuestran el grado de población y la actividad económica de aquella gente.

Después de 1242, fecha de la conquista por el rey Jaime I, hizo donación de este lugar a Guillem Romeu, y se mantuvo como pequeño señorío durante la época medieval, conservando su población musulmana sometida al feudalismo dentro de la baronía de Artana.

En el Siglo XV pasó a formar parte del patrimonio de la familia Tou, señores de Borriol y de Sollana, y en el Siglo XVI es incorporada al ducado de Villahermosa. En el Siglo XVIII era su señor el duque José Gurrea de Aragón. En 1609 se produjo la expulsión de los moriscos siendo repoblada por cristianos pocos años después. (1611)